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Agenda de citas

Si tu negocio trabaja con citas —una clínica, un estudio jurídico, un taller, una consulta— la Agenda es donde acaban las peticiones que llegan por WhatsApp. No es un calendario que hay que llenar a mano: las citas entran solas desde tus flujos y desde tus agentes de IA, y en el panel se les da hora, profesional y modalidad.

Cómo llega una cita

Hay dos caminos, y conviene entender la diferencia porque cambia cuánto trabajo queda para una persona.

Desde un flujo: llega una preferencia

Cuando un cliente recorre un flujo de citas y aprieta el botón de confirmar, se crea una cita en estado Sin agendar. Trae el nombre, el teléfono, el motivo y lo que el cliente eligió («mañana, en la tarde»), pero no trae hora exacta.

El motivo es que los botones de un flujo son fijos: se escriben al diseñarlo y no cambian según quién esté escribiendo, así que un flujo no puede ofrecer los huecos que de verdad quedan libres esta tarde. Por eso el bot le dice al cliente algo como «en unos minutos te confirmamos la hora exacta» — y esa confirmación la hace una persona desde el panel.

Desde un agente de IA: llega la cita ya puesta

Un agente de IA no tiene esa limitación: decide qué decir en cada mensaje, así que puede consultar la disponibilidad real, ofrecerla en el chat y reservar la hora que el cliente acepte. La cita llega al calendario ya Confirmada, sin que nadie la toque.

Los dos caminos por los que se llena la agenda.

La pantalla de Agenda

Agenda muestra un día a la vez, con dos zonas:

  • La rejilla de horarios. El día partido en huecos según la duración que hayas configurado. Cada hueco dice cuántas citas admite y cuántas tiene, y se ve lleno cuando ya no cabe nadie.
  • Las listas laterales. Sin agendar son las peticiones que esperan hora, Urgencias las marcadas como urgentes y Próximas las que ya tienen hora.

Si tienes profesionales dados de alta, arriba aparecen pestañas: una por profesional, una Agenda general al final, y Todos, que es la que se abre por defecto y fusiona todas las agendas en una sola rejilla para ver de un vistazo dónde queda sitio.

«Todos» y «Agenda general» no son lo mismo

Todos es una vista: enseña las agendas de todos juntas. Agenda general es un calendario más, el de las citas que no van con nadie en concreto, y tiene su propio cupo. Una cita colocada en la general no ocupa el sitio de ningún profesional. Por eso su pestaña va la última, detrás de las personas.

Una cita pasa por estos estados:

Estados de una cita. Solo Confirmada y Atendida ocupan sitio en el cupo.

Darle hora a una cita

1

Elige la cita

En la lista Sin agendar, toca la cita. Queda seleccionada y la rejilla se pone a la espera. Si te equivocaste, hay un Cancelar selección.

2

Toca el hueco

Muévete al día que quieras con las flechas de Día anterior y Día siguiente y toca la hora. La cita pasa a Confirmada y aparece dibujada en el hueco.

3

Si estás en «Todos», elige con quién

Desde la vista fusionada el sistema pregunta con qué profesional, y solo ofrece a los que tienen sitio a esa hora. Nunca lo adivina: colocar con la persona equivocada es exactamente lo que hay que evitar.

Si el hueco se llenó mientras mirabas

Sale un aviso de que ese horario ya está completo y la rejilla se recarga sola. No es un fallo: alguien —otro operador o el propio bot— reservó primero. El cupo se aplica en el momento exacto de reservar, así que nunca entran dos clientes en un hueco de uno, por simultáneas que sean las dos reservas.

Desde la propia cita se hace el resto: Editar datos (paciente, teléfono, motivo, tipo de paciente, notas y si es urgente), Marcar atendida, No asistió y Cancelar cita. Para moverla de hora, se selecciona y se toca el hueco nuevo: el anterior queda libre al instante.

Profesionales y horarios

Todo lo de la agenda se configura en Configuración → Agenda, y esa pantalla es solo para el propietario y los administradores: el horario y el cupo son decisiones del negocio.

  • Agenda activa. El interruptor general del módulo.
  • Zona horaria. En la que se leen los horarios de abajo y en la que se pintan todas las horas.
  • Duración de cada cita. Lo que mide un hueco de la rejilla.
  • Citas a la vez. Cuántas caben en el mismo hueco. Es el cupo.
  • Horario de atención. Los tramos de cada día de la semana. Un día sin tramos es Cerrado.

Un hueco solo existe si cabe entero

Con un tramo de 09:00 a 13:00 y citas de 45 minutos, el último hueco empieza a las 12:00, no a las 12:45. Una cita que se sale del horario es una cita a la que no va a haber nadie.

Cuando cada persona tiene su propia agenda

En Profesionales se dan de alta las personas (o los recursos: un sillón, un box, una sala). Cada uno lleva:

  • Nombre. El que el cliente va a decir por WhatsApp: conviene «Dra. Ana Ramírez», no «RAM-01».
  • Especialidad o nota. Lo que hace. La IA la usa para entender a quién pide el cliente cuando dice «un ortodoncista» en vez de un nombre.
  • Citas por horario. Su propio cupo, independiente del de los demás.
  • Horario propio. Opcional. Sin él hereda el del negocio; también se puede marcar No atiende.
  • Color. Para distinguirlo en la rejilla.
  • Solo atiende esta especialidad. Lo saca del «me da igual con quién» del bot. Si el cliente lo pide por su nombre, se le sigue ofreciendo — pedir a alguien por su nombre es una elección del cliente, no una deducción del sistema.

Un profesional desactivado no recibe citas nuevas pero conserva las que ya tenía, y sigue apareciendo en la rejilla los días en que las tiene. Para borrarlo hace falta que esté desactivado y sin ninguna cita: el «con quién» del historial no se vacía.

Con Usar solo agendas por profesional se apaga la agenda general, para un negocio donde toda cita es con alguien concreto. Apagarla impide crear citas nuevas sin profesional, pero no esconde las que ya existan; y si no hay ningún profesional activo el interruptor no se puede usar, porque entonces la general es la única agenda que hay.

Presencial o por videollamada

Cada tramo del horario puede decir cómo se atiende a esas horas: presencial, por videollamada, o las dos. «Lunes de 9 a 13 en el consultorio, de 15 a 19 por videollamada» se escribe tal cual en el horario. Si no marcas nada, tu negocio no distingue y todo sigue como antes.

  • La rejilla pinta un icono por hueco, y cada cita muestra su modalidad.
  • Al colocar en un tramo que admite las dos se pregunta, y Sin decidir es una respuesta legítima. En un tramo de una sola forma no se pregunta.
  • El operador puede corregir la modalidad después desde la ficha de la cita, sin moverla de hora: si el cliente llama y dice que al final se conecta, se deja escrito.

«Presencial» significa solo presencial

No quiere decir «y también por videollamada si me la piden». Si a esa hora atiendes de las dos formas, marca Presencial o videollamada — para eso está. Si «presencial» admitiera las dos, no habría forma de decir «a esta hora solo recibo en el consultorio». El bot respeta eso: cuando el cliente pide una forma que ese tramo no admite, se lo dice y le ofrece las horas que sí le sirven, en vez de reservarle otra cosa en silencio.

No des de alta a la misma persona dos veces

Crear «Walther presencial» y «Walther virtual» como dos profesionales parece la forma rápida de separar las modalidades, y es un error: cada uno tiene su propio cupo, así que el bot acabaría dando la misma hora dos veces. Una sola ficha, y la modalidad en los tramos de su horario.

FlujosChat no genera el enlace de la videollamada. Hoy se escribe a mano en las notas de la cita.

Que la IA agende sola

Para que un agente ofrezca huecos reales y reserve, se le enciende la capacidad Agenda de citas desde IA → Herramientas y se le ata al agente como cualquier otra herramienta. Viene apagada: que el bot toque el calendario tiene que ser una decisión.

Con ella el agente puede, dentro de la conversación:

  • Consultar los horarios libres de los próximos días, con un profesional concreto o con quien haya sitio.
  • Agendar la cita en la hora que el cliente acepte, con la modalidad que pida.
  • Reprogramar la cita de ese cliente. Mueve la misma cita: no crea una segunda ni deja el hueco viejo bloqueado.
  • Cancelar la cita de ese cliente.

El agente solo puede tocar las citas de la conversación en la que está. No hay forma de que le agende, mueva o cancele una cita a otra persona.

Si marca una cita como urgente

El agente puede marcar urgente una cita cuando el cliente describe algo que no puede esperar. Eso la sube en la lista de Urgencias del panel y la cuenta en los informes, pero no le adelanta la hora al cliente: quien decide eso es la persona que atiende.

Avisar al profesional

Cuando la IA agenda o reprograma una cita, al profesional le llega un WhatsApp a su celular con los datos. Es lo que evita que alguien se entere de su agenda solo si abre el panel.

Solo avisa lo que hace la IA: una cita que coloca un operador desde el calendario no manda nada, porque avisarle de lo que él acaba de hacer con el ratón es ruido.

A qué números

En Avisos al profesional se escriben los números del negocio, y en la ficha de cada profesional los suyos. Se admiten varios por ficha (hasta diez): el aviso lo suele mirar más de una persona —la doctora y la recepción, el abogado y su asistente—.

Es una lista o la otra, nunca las dos

Si un profesional tiene números propios, el aviso de sus citas va solo a esos. Los números del negocio quedan para la agenda general y para los profesionales que no hayan puesto ninguno. Es lo que uno espera al escribir su celular ahí: decidir quién se entera de sus citas, no sumarse a la lista de todos.

Todo número lleva código de país (+51…). Si uno está mal escrito, no se guarda ninguno y el mensaje de error dice cuál falla: guardar media lista en silencio es un fallo que solo se descubre semanas después, cuando falta un aviso.

Cada profesional tiene que escribirle al negocio una vez

Sin eso, WhatsApp rechaza el aviso

WhatsApp solo deja mandar un mensaje escrito por ti a alguien que le haya escrito al negocio en las últimas 24 horas. Un celular personal no lo hace solo. La solución es operativa: que esa persona mande cualquier mensaje al WhatsApp del negocio. Basta con un «hola» — lo que abre la ventana es su mensaje, no que nadie le conteste.

Ojo con una consecuencia: ese «hola» entra como una conversación normal, así que el bot puede contestarle — y si el agente tiene la capacidad de agenda, hasta agendarle una cita. Abre esa conversación en la bandeja y usa Pausar bot. El panel te lo recuerda en los tres sitios donde se escriben estos números.

Si pasadas 24 horas sin que escriba el aviso rebota, el motivo queda escrito en la ficha de la cita, con la salida concreta. Con varios destinatarios se anota número por número, porque lo normal es que falle uno y no todos.

Qué dice el aviso

Hay un texto por defecto que funciona sin configurar nada. Si quieres el tuyo, se escribe en Mensaje, y admite marcadores que se rellenan con los datos de cada cita: {{cliente.nombre}}, {{cliente.telefono}}, {{cita.fecha}}, {{cita.hora}}, {{cita.especialista}}, {{cita.servicio}}, {{cita.modalidad}} y cualquier campo personalizado con {{campo.<nombre>}}.

Ahí está el truco del «resumen del caso»: no es una casilla del sistema, es un campo personalizado que creas tú y que el marcador trae. Para que la IA lo rellene sola, el agente necesita además la capacidad contacto.

El texto se puede afinar en varios niveles, del más específico al más general:

  • El del profesional para ese tipo de cita (presencial o videollamada).
  • El texto propio del profesional.
  • El del negocio para ese tipo de cita.
  • El del negocio, general.
  • Si no hay ninguno, el texto por defecto.

Los dos cuadros por modalidad viven detrás de un interruptor apagado. Hace falta porque lo que hay que decir cambia de verdad: en una presencial, dónde es y qué lleva el cliente; en una videollamada, a qué número llamarlo. Apagar el interruptor borra esos textos — dejarlos guardados y sin usar es un fantasma que reaparece meses después.

Una línea sin datos desaparece

Si todos los marcadores de una línea salen vacíos, la línea entera no se manda, en vez de llegar con huecos. Por eso el texto por defecto sirve igual para una clínica con doctoras que para un negocio sin profesionales.

El recordatorio al cliente

Una cita confirmada puede recordarse al cliente unas horas antes. Se configura en Recordatorio: cuántas horas de antelación y qué plantilla aprobada se manda.

Aquí sí hace falta una plantilla de Meta

Un recordatorio sale horas o días antes de la cita, o sea fuera de la ventana de 24 horas, donde WhatsApp no acepta texto libre. Sin plantilla configurada no se manda nada y el motivo queda escrito en la cita. Es lo contrario del aviso al profesional, que va dentro de la ventana y por eso es texto normal que escribes tú y funciona al momento.

Cada cita recibe su recordatorio una sola vez. Al reprogramarla se rearma con la hora nueva, y al cancelarla se apaga. Si la cita ya pasó (por ejemplo, tras una caída), no se manda: llegar tarde pero antes de la cita sirve; después, no.

Lo que no hace

  • Un flujo no ofrece horarios reales. Para eso hace falta un agente de IA con la capacidad de agenda.
  • No hay sincronización con Google Calendar ni con otros calendarios externos.
  • El cliente no reprograma desde WhatsApp por su cuenta, salvo pidiéndoselo a un agente de IA que tenga la capacidad encendida.
  • No se arrastran citas en el calendario. Se selecciona la cita y se toca el hueco.
  • No hay recordatorio al profesional minutos antes de su cita. El aviso llega cuando se agenda, no cuando se acerca.
  • El cupo no distingue modalidad. No se puede decir «tres videollamadas a la vez pero solo una presencial»: el cupo es del hueco.

Monta tu primer flujo en una tarde

Conecta tu número de WhatsApp, arma el flujo con botones y listas, y publícalo. Sin código y sin depender de nadie.

  • 7 días gratis, sin tarjeta
  • Cancela desde tu panel
  • Credenciales cifradas